viernes, noviembre 26, 2010

Juan, el tonto


Había una vez un tonto llamado Juan, el que aparentaba creer todo lo que le decían aunque fueran las mentiras más grandes del mundo. Tenía este tonto por patrón a un hombre muy bromista; en cierta ocasión, y deseando reírse de su peón, lo invitó para que fuera a su casa, donde comerían juntos, pues le dijo que había carneado un chancho.
Juan fue, y en lo que estaban asando unos chorizos, el patrón le dice al tonto:
- Juan, ¿cómo se llama esto? (señalando los pantalones).
- Pantalones.
- No, tonto, esto se llama garabalatas –responde el patrón.
- Garabalata – dice Juan, y se calla.
Al rato, le pregunta, señalando las alpargatas:
- Juan, ¿cómo se llama esto?
- Alpargatas – dice el tonto.
-No, hombre, esto se llama Chirimiques – dice el patrón.
-Chirimique –repite Juan.
Luego, señalando un gato, el patrón le pregunta:
-Y aquello, ¿cómo se llama?
-Gato.
-No, se llama ave que caza ratas –corrige el patrón.
-¡Oh! ¡Ave que caza ratas!
-Así es, y esto (señalando el fuego), ¿cómo se llama?
-Fuego –replica Juan.
-No, eso se llama alumbrancia.
-Alumbrancia –repite Juan.
No contento con todo esto, el patrón continúa haciendo preguntas a su peón y corrigiendo todo lo que éste dice. Le pregunta de nuevo, indicando un balde con agua que había allí:
-¿Y esto cómo se llama?
-Agua.
-No, hombre, eso se llama clarancia.
-¡Ah!, clarancia.
Permanecieron callados un rato, y el patrón, que se había propuesto enojar al tonto, sin conseguirlo, continuó con sus bromas diciéndole:
-Oye, Juan, ¿cómo se llama eso? (señalando un inmenso trigal).
-Trigo.
-No, eso se llama bitoque –informa el patrón.
-Bitoque –repite Juan.
-¿Y eso?
-Burro –contesta Juan.
-No, hombre, eso se llama filitroque.
-¡Ah!, ¡filitroque!
Por último, señalando unos chorizos, el patrón pregunta:
-¿Cómo llamás vos a esto?
-Chorizos.
-No, tonto, eso se llama filitraca –corrige el patrón.
-¡Ah!, ¡filitraca!
Al cabo de un momento de permanecer callado, el patrón da las buenas noches a Juan y se retira a dormir, riéndose de las tonterías que había dicho a su peón; este pensó en vengarse del bromista. Quedó Juan junto al fuego, pensando, cuando al cabo de un rato cayó una enorme brasa en el lomo de un gato que dormía al lado del fuego; el gato, al sentir que se le quemaba el lomo, salió corriendo en dirección al trigal. Juan, todo asustado al ver que comenzaba a incendiarse el trigo, gritó a su patrón:
-Patrón, póngase los Chirimiques y también las garabalatas, que el ave que caza ratas se ha vestido con alumbrancia, y si no viene con clarancia se le quemará el bitoque. Yo me voy en filitroque y me llevo la filitraca.”

0 comentarios:

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis